Consideramos que la teoría de la coevolución entre parásito y huésped es la más acertada, si bien todas las que hemos leído nos han hecho dudar ya que consideramos factores como los años en los que se redactaron y la idea que postulan, esta en particular para nuestro saber es en la que creemos.
Esta fue propuesta por primera vez por Paul R. Ehrlich y Peter H. Raven en los 60s. Argumenta que las especies que interactúan estrechamente como los parásitos y sus huéspedes están sometidas a una selección natural continua y recíproca que da forma a sus características y comportamientos a lo largo del tiempo.
Nos parece que tienen más aciertos esta teoría porque se ha construido conjuntamente por diversos investigadores y retomando ideas de antiguos personajes como lo es Charles Darwin ya que se complementa muy bien ya que la selección natural genera evolución, ya que quedan solo las mejores adaptadas a los nuevos ambientes que se ofrecen mutuamente tanto el huésped como el parásito. Según señala Caullery (1997), los parásitos y hospedadores a lo largo de su coevolución sufren un tipo de microevolución (cambios en las frecuencias de los genes en las poblaciones), como resultado de la presión de selección recíproca ejercida entre el hospedador y el parásito o un tipo de macroevolución (evolución a nivel de las especies que da lugar a la especiación).
Asimismo como consecuencia de este proceso los parásitos han desarrollado a lo largo de su vida a la par de los hospedadores una serie de adaptaciones comunes a todos los grupos parasitarios, dejando de lado su origen taxonómico, lo cual ha provocado modificaciones morfológicas y fisiológicas, como transformaciones o aparición de nuevos órganos y funciones, que a veces son muy semejantes incluso en grupos de parásitos muy alejados. Los parásitos presentan en común adaptaciones de tipo general que podemos resumir básicamente en cuatro: adaptaciones morfológicas, fisiológicas, bioquímicas y etológicas.
Una tendencia que presentan los parásitos como los ectoparásitos ha sido la del acortamiento y desaparición del segmento metamérico mientras que por el contrario los endoparásitos tienden a extender su tamaño, de igual manera se sugiere que ha ido cambiando la coloración de algunos parásitos, así como la adición o alargamiento de algún miembro, siendo estos ganchos, ventosas y estructuras dentiformes.
Por estas razones son las que consideramos más acertada esta teoría o conjunto de teorías e investigaciones realizadas por diversas personas, ya que la coevolución y coadaptación ofrece por así decirlo beneficios para ambos lados ya que mientras el parásito se vuelve más poderoso o más dañido para dicho huésped, el mismo huésped genera mejores anticuerpos para combatir otro tipo de parásitos y que el que tiene no le presente un riesgo mayor.

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