Como pensamientos finales o reflexión tenemos que entender que estamos sujetos a una evolución todo el tiempo, no solo en lo morfológico, sino también en lo etológico y fisiológico, buscando así siempre ser mejor, esto lo podemos extrapolar a nuestra vida cotidiana empujándonos a ser algo mejor para nuestro ambiente que también va cambiando y evoluciona a la par nuestra. Es sorprendente como la naturaleza y los organismos generan una intimidad para hacer fungir esa coevolución y adaptación mutua para lograr un beneficio para ambos. La lectura que hemos realizado a diversos artículos y páginas web nos ha dejado una gran enseñanza ya que hemos podido analizar diversas teorías desde la creación de la vida, hasta la evolución de la misma y por ende de los parásitos que es nuestro eje central, el cual nos ha hecho pensar en cómo se verá un parásito en un millón de años, según las tendencias de evolución se marca que los parásitos externos serán más pequeños quizá para ser notados...
¿Qué información nos aportan las teorías filogenéticas de los parásitos? Actualmente, al parasitismo se le entiende como un fenómeno de vida fundamental dentro de todos los ecosistemas donde juega un papel importante en el desarrollo evolutivo del componente biológico Evidentemente, el parasitismo ha tenido más de un origen filogenético en diferentes períodos de tiempo, toda vez que resulta poco probable que todas las especies hayan seguido idénticas vías evolutivas. Por otra parte, los mecanismos determinantes del cambio a una forma de vida parásita pudieron ser muy variables. En unos casos, pudo ser la necesidad de alimento o alojamiento y, en otras, una asociación meramente accidental. Se considera que los parásitos dependen de expresiones génicas de sus hospederos, por haber perdido sus propios mecanismos. Inversamente, los parásitos adquieren, por convergencias adaptativas o por otros mecanismos, información similar a la de sus hospederos, lo que les convierte en mejores parásitos...